El defensor de la Selección Argentina, fue el encargado de manejar las energías del plantel en la Universidad de Qatar, contó el paso a paso de los rituales y reveló uno que pocos sabían.

En la continuidad de entrevistas con los futbolistas campeones del mundo con la Selección Argentina, Lisandro Martínez , habló de uno de los temas por los que se convirtió en protagonista del mundial: el palo santo y los sahumerios que llenaban de humo la concentración Albiceleste en Doha.
Fue Rodrigo De Paul el que destapó la olla en la nota que dio con TyC Sports , donde reveló que uno de los que tenía una cábala era Lisandro Martínez. «No es nada del otro mundo, pero yo salía al pasillo y había un humo… Eso te voy a decir, nada más», dijo desde Madrid. Y Licha contó con lujo de detalles cómo nació todo eso.
«Cuando llegamos a Qatar, no sé si por el aire acondicionado o qué, primero caí yo. Estuve tres o cuatro días en cama, con fiebre, dolor de garganta, no podía hablar. Y lo llamé a Marito (Di Stéfano, el utilero) y le dije: ‘Traeme palo santo, sahumerio’. El Cuti me cargaba mucho…», narró al principio desde Manchester.
Y explicó: «Para mi es un estilo de vida, tratar de encontrar el equilibrio que es muy importante en el fútbol. Pasamos por miles de emociones, vivimos a mil y uno cuando está en casa o en el club, hay que tratar de encontrar ese equilibrio energético. Fuimos a una universidad donde va mucha gente, y vos no sabes con qué energía se encontraba todo eso. Capaz que había energías que inconscientemente nos contaminaba».
Lisandro Martínez y cómo nació la historia del palo santo en la concentración

Una vez que tuvo el palo santo en su poder, comenzó con la limpieza: «Primero empecé en la habitación, y después lo hicimos en todos lados. Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, el sahumerio, salir al balcón, donde pegaba el sol… Y agradecíamos, visualizábamos, queríamos la copa del mundo todo el tiempo«, sostuvo.
Después de un par de días, de la habitación se trasladó a todo el sector argentino de la Universidad de Doha: «Más adelante, yo empecé a poner en el pasillo, porque si por ahí pasaban todos, había que cambiar esa energía».

Lisandro Martínez y el ritual secreto en la concentración de la Selección Argentina
El humo del palo santo y los sahumerios eran evidentes y todos se terminaron enterando a la larga de los rituales de Licha junto a Cuti Romero y Nahuel Molina. Sin embargo, Martínez reveló que hizo algo más en busca de cambiar las energías del plantel y pocos se enteraron de eso…
«Un día estábamos en la pieza y saltó Moli (Molina) y dijo: ‘Hay que conseguir una cabeza de ajo para las malas vibras’. Pedí la cabeza de ajo y la puse en la sala de juegos, un punto estratégico donde estábamos todos, cosa que nadie lo vea y casi nadie supo», contó el defensor.
