Entretenimiento

“Take My Breath Away” de “Top Gun”: un efecto perdido y un mecánico de Ferrari como autor

Giorgio Moroder y Tom Whitlock fueron los responsables de este clásico que ganó un premio Oscar. La historia de cómo se conocieron y el trabajo de composición.

“Top Gun: Maverick” es una secuela de la exitosa película “Top Gun” de 1986. Después de 36 años, el legendario piloto Pete “Maverick” Mitchell, interpretado por Tom Cruise, aparece como capitán y nuevo instructor de vuelo de la academia de pilotos de combate.

Lady Gaga fue la encargada del tema principal llamado “Hold My Hand” que se conoció a finales del mes pasado. La cantante estadounidense brilla con su particular voz en la balada. Aquellos que disfrutaron de la peli original en el cine o en un VHS, al nombrar “Top Gun” aparece la poderosa “Take My Breath Away”.

El nacimiento de “Take My Breath Away”

El grupo estadounidense Berlin fue el encargado de grabar “Take My Breath Away”. El compositor italiano Giorgio Moroder, maestro de los sintetizadores, conocido por sus trabajos con Donna Summer y por la banda de sonidos de films como “El expreso de medianoche”, “Flashdance” o “Neverending Story”, recibió la invitación para participar en “Top Gun”.

Publicidad

Moroder estaba trabajando en varios proyectos a mediados de los ‘80. El productor del film le mandó las imágenes para que pueda completar su trabajo. Para “Take My Breath Away”, Giorgio se interesó por la parte en la cual el personaje de Cruise sigue en su moto a toda velocidad a Charlie Blackwood (Kelly McGillis).

El compositor enseguida tuvo la melodía principal. Después llegó el marcado bajo de la introducción. Se pasó gran parte del día tratando de agregarle a esta parte un efecto especial en su sofisticado Roland. Finalmente lo consiguió. “Quedó bueno”, expresó en el medio del estudio. El siguiente paso fue presentar la canción a los productores del film. La respuesta fue positiva. Quedaron impactados por la pieza, en especial, por aquella introducción.

Pero puede fallar. Cuando Giorgio volvió a su sintetizador descubrió que no se había guardado esa parte. Los responsables querían ese sonido sí o sí. “A los dos días de la grabación la busqué por varias horas y no la encontré en mi sintetizador. Pasaban el tiempo y la respuesta era la misma: nada. Entonces decidí usar la grabación del demo y quedó. También teníamos a otra cantante que la quería grabar y perdimos los 24 canales de la pista original”, recordó en una charla con La Viola, en 2017.

Tom y Giorgio, al recibir el premio Oscar (Captura video).
Tom y Giorgio, al recibir el premio Oscar (Captura video).

En relación a esto último, Giorgio contó que hizo pruebas con otras artistas como la cantante de The Motels y hasta se pensó que la grabara Paul Young. Finalmente, el músico recordó al grupo Berlin y los sugirió para la canción. “No habíamos tenido grandes éxitos, pero él podía ser muy convincente y le contó a los productores del film: ‘Oh, serán enormes’”, recordó Terri Nunn, vocalista de la banda a The Guardian hace unos años.

“Entramos al gran estudio de Giorgio en la parte norte de Hollywood, donde estaba haciendo tres o cuatro proyectos simultáneamente con un asistente de producción en cada habitación. Aparecía de golpe y decía: ‘No me gustan esas trompetas. Eliminalas. Lo hacemos después? o “Me encanta. Hacé más armonías’”.

Los frenos rotos de una Ferrari que marcó el destino del clásico

“Mi Ferrari estaba estacionada en el estudio. No le funcionaban los frenos. Un día apareció un muchacho y me dijo que era mecánico y que la podía arreglar. Después me dijo, ‘También soy un letrista. Por si necesita algunas letras’”, destacó Moroder en una entrevista a The Guardian. Esa persona era Tom Whitlock que con el tiempo se convirtió en socio de Giorgio.

A los pocos días lo llamó y le pasó algunos demos para sumarle palabras. “Nunca fui bueno con las letras así que lo dejé en sus manos”, reconoció el compositor. De ese primer material aparecieron “Danger Zone” (también de la banda de sonido de Top Gun, grabada por Kenny Loggins) y “Take My Breath Away”. Esta última se quedó con un premio Oscar, al superar otros clásicos como “Glory of Love”, de Peter Cetera, incluida en “Karate Kid II”. Por su parte, Whitlock fue el responsable de la letra de “Un’estate italiana”, el himno del Mundial de Italia ‘90, junto a Moroder.

“Una buena melodía, las palabras justas, un buen cantante y estar con la gente correcta en tu equipo. Más allá de todo esto, lo más importante es tener suerte. Si uno no está en el momento justo, en el lugar indicado, es muy complicado. También hay una relación muy fuerte con la película: si el film no funciona, la canción tampoco”, sintetizó a este medio. Cuanta razón tiene.

tn

Tambien te puede interesar

Tráiler de Avatar 2: James Cameron vuelve a proponer una experiencia visual poderosa

Yacuiba Digital

Henry Cavill más allá de ‘The Witcher’: siete personajes esenciales en la carrera del actor detrás de Geralt de Rivia

Yacuiba Digital

La preventa de ‘Spider-Man: Sin camino a casa’ es una locura en todo el mundo

Yacuiba Digital